Parece que Garmin siempre está un paso adelante de la mayoría de sus competidores. Esta es una de las ventajas de especializarse en las necesidades de los que practican deportes al aire libre. Con estas referencias lanzó la gama de pulsómetros Fenix y hoy hablaremos de la tercera generación de estos dispositivos.

Algunas veces menos es más, y con el Garmin Fenix 3, el minimalismo es el objetivo. Su pequeño tamaño hace difícil creer que pueda tener tantas prestaciones.

Diseñado para la acción

Una de las principales características de este pulsómetro es que su diseño fue pensado para conservar el estilo clásico de un reloj, pero con lo último en tecnología aplicada al deporte.
Para los que disfrutan corriendo rodeados de naturaleza, el sistema de posicionamiento global del Fenix 3 garantiza una autonomía de 20 horas, lo que permite ubicarse en senderos desconocidos con la confianza de poder volver al lugar de origen.
Si crees que 20 horas no son suficientes y necesitas usarlo más tiempo sin pasar por un enchufe, puedes activar el modo Ultratrac, configuración especial de bajo consumo que logra que la batería tenga una autonomía de hasta 50 horas en modo GPS. Además, la autonomía de la batería en modo reloj puede mantener el dispositivo encendido durante más de tres meses.
Si la acción que te gusta está en el agua, con tan sólo algunas pequeñas programaciones el pulsómetro puede ser utilizado para contar las brazadas, calcular la distancia recorrida y verificar el ritmo de nado. Solo tienes que introducir los datos referentes al tamaño de la piscina y comenzar a nadar.
Pero eso no es todo, este gadget multideporte también es una ayuda útil si practicas el esquí o el snowboard, ya que combina el sistema de navegación GPS con los sensores ABC (altímetro, barómetro y brújula), manteniendo informado a su portador acerca del clima, la altitud y el rumbo. Incluye, además, una antena EXO que mejora la rapidez y sensibilidad del GPS, ideal para deportes de velocidad como estos.

Garmin Fenix 3, más de lo que imaginas

La principal preocupación de un deportista en el momento de adquirir uno de estos dispositivos es asegurarse de que siga siendo útil durante mucho tiempo. La inversión en un pulsómetro que solo vale para correr no es lo recomendable: si entrenas varios días a la semana se te quedará corto y si lo haces de vez en cuando terminará olvidado en el fondo de algún cajón.
Esto no te pasará si tienes un Garmin Fenix 3, ya que ofrece otras características y funciones que puedes aprovechar fuera del entrenamiento como monitoreo del sueño, contaje de pasos acumulados y conexión al móvil para recibir emails y sms con alertas en el propio reloj. Cuenta con conexión WiFi que facilita la descarga de datos sin tener que conectarlo a un ordenador.
Todas estas características en un dispositivo tan ligero que en carrera parece que no llevaras nada. Además, es resistente al agua hasta a 100 metros de profundidad, toda una golosina para los submarinistas y practicantes de apnea.
Los que saben del tema catalogan al Fenix 3 como un reloj pulsómetro envidiable. Con solo ver su pantalla cromada en color de alta resolución ya sospechas de que no se trata de un dispositivo cualquiera.
El Fenix 3 está dirigido a competidores de alto nivel. Comprar uno implica una inversión de al menos 360 euros, pero lo que es seguro es que estarías invirtiendo en una pieza de alta tecnología que te garantiza un rendimiento y poder extraordinarios.